Lo esencial…

Hoy me hacían una pregunta: ¿Qué es para ti una experiencia única?

Hay quien sin pararse a reflexionar lo tiene claro; un deporte de riesgo, probar nuevas cosas, cumplir un sueño, viajar…

A mí me cuesta más responder esa pregunta quizás porque sea rara o quizás porque sea demasiado normal. Tanto que el pasar una mañana de domingo con unos amigos, hablando de trabajo, aprendiendo y compartiendo opiniones ya lo considere algo único, algo con lo que me siento bien y no me importaría repetir. O estar una noche de sábado en casa, con mis padres y hermana viendo Enredados como si fuésemos niños.

Esas cosas son las que me hacen sentir bien, las cosas simples, tranquilas, en las que no hay problemas, malos rollos ni riesgo, porque ya bastante tiene la vida; y sí risas, sentido del humor y por qué no, a veces, silencio.

Maniobras en el aire de las BRIF. Una sorpresa.

Cosas que, aunque para mí normales, pueden ser raras para otros, aburridas. Y lo entiendo porque no creo que mucha gente se emocione o considere algo único pasar el día con tus padres y hermana en un lugar sin cobertura, sin gente, con el ruido de las chicharras de fondo. Yo, en cambio, sí.

Un pequeño paraíso en el que he disfrutado desde muy pequeña. Me pasaba las horas metida en el agua, pescaba, jugaba a las cartas, al balón, voceábamos al “eco”… Ahora lo vivo de otra manera pero la pesca permanece y el año pasado descubrí, por casualidad, otra forma de disfrutarla. Paseando por la orilla, con la mirada fija en el agua, caña en mano, intentando localizar algún ciprínido en las zonas de poca agua. En ese paseo desconectas de todo, tienes todo el tiempo para pensar en lo que quieras, sin embargo, es como si la mente se pausase. Y de repente, cuando ves una sombra, un movimiento extraño en el agua, algo te recorre el cuerpo, algo indescriptible. Entonces, centras la vista en ello, te paras y empiezas a sacar línea del carrete convencida de que la carpa o barbo tendrá, al menos, las mismas ganas que tú de subir a por la mosca.

Es difícil describir ese momento, es emocionante, vibrante, increíble, es único. Para alguien que no lo haya vivido suena extraño, yo lo he experimentado tres veces este año, la última ayer, y es casi adictivo, solo piensas en la próxima vez. Ahora entiendo esa pasión de algunas personas por la pesca de ciprínidos a mosca, el ver subir a cámara lenta esos “bichos”, el momento que cierran la boca, los segundos transcurridos hasta la clavada y el sonido del carrete soltando línea contrarrestando la arrancada de la captura.

Eso emociona, eso es una experiencia única, eso es la vida, el disfrutar de las pequeñas cosas de la vida, de lo simple. Dos captura en tres días, ¿aburrido? Todo lo contrario. Solo espero poder repetirlo.

 

… es invisible a los ojos

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s